Visto: 3650

Los pobres, instrumentos de la transformación de Dios

 

He citado a María a charlar un rato en la parroquia. Hace un par de meses pasó por los servicios de Cáritas. Quiero conocerla y saber cómo la va.

 

Llega al despacho con una sonrisa amplia, a pesar del duro momento que atraviesa. Es una chica que ronda los treinta y con color tostado. Viene de Brasil, en donde ha dejado tres hijos al cuidado de sus padres. Ha hecho varios cursos de servicio doméstico, también de castellano, y aún así no encuentra trabajo. A esto hay que añadir que a su pareja también lo han despedido: “Un día le dio un ataque de epilepsia mientras trabajaba. Le dijeron que no volviera más, que no se responsabilizaban de lo que pudiera pasar si se le repetía”. Y ahora está también en la calle, tirado y en paro. Y la hipoteca aprieta. No saben cómo saldrán adelante.

Leer más: Cuaderno de vida: "Los pobres, instrumento de la transformación de Dios"
Visto: 3434

Orar desde el silencio, desde la cruz ¿rezar? El otro día Galo, un Laico liberado en la diócesis, me interpelo, me dijo: habéis sacado un libro interesante en la JOC y me he tenido que enterar de él en Salamanca este fin de semana… ¡esas cosas se comparten!

Leer más: Cuaderno de vida: “Testigos silenciosos”
Visto: 2781

Rezando con un Hecho de Vida

17-11-10
Mila, voluntaria en el comedor social, cuenta como el otro día que se celebraba el “dia del cordeo” (los musulmanes), y en el comedor pusieron CORDERO. "Vienen cansados de cursillos, de buscar curro… pero siempre, antes de comer, su alfombra y rezan. Me llama la atención cuanto valoran ellos la oración". (Contaba Mila en el grupo)
Oración
Son gente joven, gente necesitada, sin recursos (no tienen familia, padres, tios…) … Nosotros los jóvenes participamos de la sociedad de bienestar … Es verdad: nos falta futuro, perspectivas, curro…. Pero en casa ¡tenemos casi de todo! ¡las tensiones las asumimos porque tenemos de todo! Mira por donde descubro que a Mila, a mi, me ha descubierto que la esperanza no es algo que tengo, sino que se comparte, que te regalan muchas veces otra gente, los pobres. Desde el estar satisfecho ¿Cuál es mi esperanza? ¡Gracias por esta gente! Amen.